K.O.L. Líder de Opinión: un relato ágil y despiadado para explorar la cara oculta de la medicina contemporánea. Encárgala en cualquier librería o consíguela en eBook.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Orgullo Malaje: No me gusta la Feria


Soy de Sevilla. De Sevilla capital, oiga. Padre y madre sevillanos. El padre, de la calle Feria. La madre, de la calle Carlos Cañal (a dos pasos de San Buenaventura y a cuatro de la Plaza Nueva). Vi la luz del sol la primera vez en la Clínica de Fátima, asistido el parto por el profesor don José María Bedoya. Quiero decir con esto que a ver quién me gana en sevillanía. Ni El Pali, redivivo, ni don Miguel de Mañara. Pero todo esto a ustedes les da lo mismo. Cada quien va a lo mismo: a lo suyo. Como debe ser, en esencia. Que no les cuente historias. 

Sólo presentaba el DNI, para poder decir alto y claro:

Que no me gusta la Feria. Hasta las narices, oiga. Como tantos otros, con tantos blasones sevillanos como yo o más, pero que no se atreven a hablar. Porque es tabú. Porque aquí nadie se atreve. Aquí hay que tocar las palmas, aunque se venga de un entierro. Aunque lo entierren a uno. Ahí va uno, con la caña y el tambor, camino de San Fernando, sin atreverse a decir que maldita la gracia que le hace. 

La gracia. La grasia, como decimos todos. La gracia es salir pitando el viernes de Feria, y no volver hasta el lunes, cuando la cosa esté despejaíta.

Podría decir mil cosas de la Feria de abril, y todas malas. Que si la estafa, que si lo cara, que si lo molesta, que si el polverío, que si la calor. Lo que ustedes quieran. 

Pero me voy a centrar en dos. La primera, que una jartá de gente - sí, mire usté alrededor - está de acuerdo con lo que estoy diciendo y no se atreve a piar, año tras año. Ahí va el pobre mío, cetrino, porque hay que ir, porque a ver quien se atreve a rebelarse contra la corriente, riá pitá. Y mucho menos en público, como yo lo estoy diciendo. 

Y la segunda, jartitos de aguantar improperios. Que si esaboríos, que si malajosos, que si tristes, que lo que ustedes quieran. 

Pues sépase ya: no bailamos, no cantamos, no tocamos las palmas y no nos gusta que nos sirvan jamón malo al precio de cinco jotas. No nos gusta tener que ir de punta en blanco a cubrirnos de albero, o de lo que sea. De manzanilla o de gin-tónic. O de vómito mismo. 

Y podría entrar en un análisis sociológico que reservo para un rato más relajado.

¿Que soy un malaje? Y bien malaje. Y contento de serlo. Orgulloso de mi condición, cada vez más. 

En esta tierra en que cuotas hay para cada minoría, reivindico la cuota del malaje y el día del Orgullo Malaje - en Sevilla, por supuesto -.

En fin, les dejo. A los fastidiados, el castellano antiguo: "el que se pica, ajos come". A los que se reconozcan en este post, mi credo:

 "Pero cantar... soñar.... reir, vivir, estar solo
ser libre
tener el ojo avizor
la voz que vibre
ponerme por sombrero el universo,
por un si o un no batirme o hacer un verso
despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación a la luna,
sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos,
renunciar para siempre a cadenas y protocolo,
Posiblemente no volar muy alto,
pero solo."

Cyrano de Bergerac.


@frelimpio

martes, 20 de septiembre de 2016

¿Un Día Más de Feria?


Un día más de Feria. Y ahí van todos, al referéndum, como los locos. Que no digo que no mole, que seguro que sí, que medio mes, que el mes entero, que pegado con la Semana Santa, que los armaos paseándose por el Real, haciendo de las suyas.

Pero uno ya esta un poco de vuelta, ¿Saben ustedes?

Dice Muñoz Molina que se puede ser de todo, menos un aguafiestas, y uno asumió hace tiempo la condición de malaje y cejijunto, de taciturno y empollón. De tó lo que está mal visto en la Tierra de María Santísima, de lo que nunca votaría usté pá alcalde, pero se encuentra siempre en la consulta o en la notaría.

Así que me pongo al mundo por montera y digo que no, que hasta las narices del tópico, que, al modo del tocino de cielo, un poquito está bien, pero dos empalaga. Y lo pido ahorita mismo un referéndum diferente.

Un referéndum para que los niños vayan a clase hasta el 31 de Julio y empiecen el 1 de septiembre. Y pongan todos los aires acondicionados del mundo en los colegios. Y lo mismo las facultades, que todos sabemos que los programas suelen terminar en mayo, y que se quedan a medio dar.

Y otro referéndum para acabar con los deberes. En casa se juega, no el martirio chino. Se prolonga uno un poco en el cole, y se hace allí. Se le paga más a los profes, o se contrata a otros, que falta hace. Y al nene que reenquee, atención especial, hasta que le entren las ecuaciones de Lucifer o el inglés de Satanás redivivo.

Y otro para que el médico tenga atención telefónica. La mitad de los problemas de salud, desde casa. Que esto no se arregla, oiga. Pues suba usted la dosis. O espérese usted un poco, que es pronto. O ya voy para allá. O va mi compañero. O le mando una ambulancia. O espérese a mañana. Un poner de cada cosa.

Y otro referéndum para ver si le metemos un petardo en el culo los juzgados, que corran, que aceleren, ligeritos con las cosas, que no podemos estar in aeternum con las cosas.

Y otro, pero ya, para eliminar a los aforados de la política, que es de vergüenza: mira Rita la Cantaora, apalancá en el Senado - que por cierto, otro referéndum para eliminarlo -.

Y mire usté, que lo dejo, que se me ocurren mil referéndums, millones, todos urgentes, todos para ayer, hacer ya un país a medio hacer, una ciudad a medio hacer, un todo a medio hacer, pero...

POR FAVOR

No pierdan el tiempo ni las energías, ni desgasten la imagen de la ciudad en una estupidez semejante: un referéndum a ver si prolongo un día más de Feria... ¿A quién se le habrá ocurrido la idiotez?

Alcalde: ¡Árboles, por amor de Dios...! ¡Que hace una solana que nos la aguanta ni Dios bendito!

@frelimpio

martes, 30 de agosto de 2016

Susana y el Caballo

Hola, Susana; soy yo de nuevo. ¿Te acuerdas de mí? Seguro que no, pero te lo recuerdo en seguida: soy el de 37 horas y media, y el de Ná te pido, ná te debo.

En su día, te dediqué un poema. Reconozco que estás en mis sueños, aunque no el sentido que tú crees. Puse en tu boca una versión del monólogo de Ricardo III, y no iba mal encaminado. Tú tampoco: vas derechita a tu Bosworth. Pero para eso necesitas un poquito de cultura clásica, y me presumo que vas cortita. Aunque no sé, igual me sorprendes cualquier día, quién sabe.

Jugaste a jerarca y matriarca, la que todo lo quiere y todo lo abarca. Se dice que apartaste a Edu Madina - que ahora estaría haciendo las veces de sólido candidato - para poner a Pedro Sánchez. Y luego no hiciste sino ponerle zancadillas para hacer pensar a todos que no había más alternativa que la tuya propia. Sin darte cuenta - quizás -, que mala alternativa es la que huele a zancadilla, la una tras la otra. O, por echar mano de la tradición de la Triana antigua, la que sabe a traición y a navajá trapera. Tal es la fama que te precede, para qué te voy a decir otra cosa. Pero, pelillos a la mar, que estas palabras no te van a llegar.

No eres mujer de ideas ni de escritos, ni de honduras intelectuales. Eres mujer de aparato y de congreso, de delegado y lealtades - para quebrantarlas cuando convienen, pero exigirlas siempre a tu persona -. Con este bagaje y el expresado en el párrafo precedente, pensaste que podías ser una reedición de Felipe González, y subir a la Carrera de San Jerónimo a decir lo que dijiste en las Cinco Llagas: "la primera mujer en esto..."

Y no sería poco el mérito, si la mujer a la altura del empeño estuviera. Convence, pues, a una nación vieja donde bulle un chavalerío de aluvión que no se traga la palabrería. Haz pactos con nuevas fuerzas. No te veo. No te ven. No sé quien te ve, fuera del Valle de Guadalquivir, de Andalucía la Baja, de los tuyos de siempre, de las ciudades pequeñas. Perdiste ya varios trenes, te acoquinaste, puro cangue, qué te comprendo, mujer. Porque fuera del BOJA no eres nada, más tiesa que una mojama.

Sabrás que en Andalucía Oriental vendes poco, que ya se vota contra Sevilla. Porque tú eres Sevilla, más que ninguna otra cosa, y a tu alrededor están tus votos, por si no los quieres ver. Donde, por un casual, crecían los expedientes de los EREs - ignoro en que quedará, y con qué fundamento -.

Se dice que no sois una fuerza urbana, sino rural, y ligada a prácticas cuestionables. Lo dice la derecha y la izquierda - vosotros ya no sois la izquierda; se dice que acabaréis de fuerza regionalista - y lo van diciendo ya los tribunales, bajo distintas figuras delictivas. No soy yo quien para decir qué hay de verdad y en qué quedará todo, pero lo que va saliendo de tribunales no os beneficia. Puedes escudarte en que todo pertenece a épocas anteriores - donde ya tenías conocimiento y responsabilidades, por cierto -. Pero da igual: la gente de aquí, inducida a pensar que "esto es lo que hay", concluye que cualquier alternativa es peor. Y lo que ven de otras comunidades autónomas no anima a pensar de otra manera, la verdad.

Languidecer con tus maniobras y tus medias palabras, con tus sonrisas y tus migajas. Ten cuidado, eso sí, con los besos del Marín, y los noes de Sánchez. Terco este, los cariños de aquel se pueden tornar esquivos, y encontrarte con una sorpresa con los presupuestos. Entonces te pondrás victimista y los prolongarás - tal vez -, queriendo mantener el dominio de los tiempos, evitando unas andaluzas mientras los EREs culminan su andadura en tribunales. Juego agónico, en todo caso. Disparo de un sólo tiro. A la siguiente, puedes encontrarte una condena en los EREs - proceso al socialismo andaluz -, un gobierno en España de derechas con Ciudadanos dentro, tu amiga Teresa Rodríguez comiéndote la oreja por la izquierda y tú, como aquel rey que gritaba:

"¡Un caballo, un caballo; mi reino por un caballo!"

Un Bosworth que te conducirá de vuelta a Triana. Y sin puerta giratoria. Tiesa como una mojama.

@frelimpio



jueves, 25 de agosto de 2016

Viejos, Enfermos, Desasistidos y Sin Gobierno.

Hilo tres tuits, de hoy mismo, y me surge la necesidad de pegar un blogazo. Y si me pasé de catastrofista, me llaman al orden. Tal vez sea la canícula, que me derritió algún mecanismo neuronal clave. Pero que no les hago perder el tiempo, vamos del tirón a la primera cucharada del guiso:

Primero, Demografía. Debo advertirles que la cuestión me apasiona desde siempre. World Population Data Sheet del 2016, creo que solvente - que para perder el tiempo, a buscar pokémons -. En 2053, 10000 millones de humanos sobre el planeta. Y nuestro país perderá 3.5 millones de habitantes. Véanlo ustedes mismos. ¿Agorero? Puede. Los del estudio son gente seria, y la proyección es muy compatible con las tasas de natalidad que estamos teniendo. Una España más clarita, vamos. Si vivo para contarlo, tendré 88 eneros. A ver de qué calidad, y si me río leyendo estas notas.

Segundo, Salud. Si lo de antes me apasionaba, lo de ahora, además, es mi profesión. Y, por si fuera poco, vamos a hablar de mi especialidad, la obesidad y la diabetes. Si les digo que la prevalencia de obesidad y sobrepeso - y, especialmente, de obesidad infantil - siguen en nuestro país una carrera meteórica no le revelo nada a nadie. Por su complejidad y por requerir medidas especiales, la obesidad mórbida tributaria de cirugía bariátrica va a dar mucho que hablar en los años venideros - no me extiendo ahora, que quiero ser breve -. Lo mismo digo de los fármacos especialmente dirigidos a diabetes y obesidad, que están demostrando eficacia e impacto significativo en puntos clave cardiovascular - al menos, en subgrupos especialmente afectos -. Dejar aquí que la evolución del problema puede poner nerviosos a los responsables de las finanzas del Sistema de Salud. Máxime cuando la demografía - véase primer párrafo - parece tocada y lentamente hundida. En esas se espera una profesión médica haciendo crónicamente de Oskar Schindler y seleccionando tú sí, tú no, tú estás más grave, tú puedes esperar, con el cañón de la pistola del gerente - figuradamente - apuntando a la nuca de uno. Plantillas cortas, presupuestos cortos. Medios escasos y necesidades infinitas. El eterno dilema de la gestión, sobre las estrechas espaldas de uno. O de una, dada la feminización de la profesión.

Pero me fui del tema, cómo no. Que yo dejé El País y me fui a La Vanguardia, de Madrid a Barcelona, que me da igual si la fuente es buena. La mejor: la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, que dice que el sobrepeso y la obesidad se asocia a una variedad de cánceres cuyo vínculo no se había demostrado hasta ahora. Lo que faltaba. No sólo son enfermedades metabólicas, cardiovasculares y músculo-esqueléticas - y más que no se me vienen a la cabeza -. Es el mismo cáncer, y de varias maneras. Los cánceres, que dicen los oncólogos, que cada uno tiene un pronóstico diferente y exige un abordaje individualizado. Pero la obesidad, detrás.

Población que se acorta. Población que envejece. Población más enferma. Por gorda y por vieja. Acabo de apuntar - párrafo dos - lo limitado de las soluciones puramente médicas - quirúrgicas o farmacológicas -. Me voy al tercer tuit, del tirón, que no es científico, sino periodístico, y no viene a calentar la diada, sino a reflejar una realidad, acallada convenientemente por la prensa de otros lares:

A ver si lo digo: que la profesión está contra las cuerdas, no le pidan mucho más. No les chillen, ni les insulten, que los responsables están en otra parte. Pero no abundo sobre lo machacado. Salto de inmediato al cuarto tuit: dice mi compañero y amigo Vicente Matas estar de acuerdo - en parte y por una vez - con el FMI: que España necesita más médicos. Aconsejo la lectura completa de su columna.

Puede que no sea LA solución. Ni siquiera UNA de las soluciones. Pero que, visto lo visto, es la solución a uno de los bujeros - como decimos en Andalucía - más evidentes del Sistema.

A todos se nos antoja que LA solución es más compleja, de más calado, y exige pensamiento concreto, y gobierno - buen gobierno, se entiende -. Apunto una - lo hice hace meses -: la solución no está ya en el consultorio, sino en el trazado de las ciudades. La construcción de ambientes que invitan a la actividad física - por ejemplo, desplazarse caminando o en bicicleta -, ha demostrado un impacto beneficioso sobre la obesidad y la diabetes. Y ello sólo es el principio.

Viejos, enfermos, desasistidos y sin gobierno digno de ese nombre. Dejaítos de la mano de Dios, que se dice en mi tierra.

@frelimpio


martes, 16 de agosto de 2016

Terrorismo Islámico, Israel y Petróleo: la madeja replanteable



El Estado de Israel nació para garantizar un amigo en un área crucial... Mientras siga siendo crucial, claro. Si no lo fuera, podría pasar cualquier cosa.

Terrorismo islámico. Allahu-akbar. Vivir aterrorizados, en nuestras propias ciudades, pensando que un loco se inmola, en el nombre de (su) Dios, llevándose por delante todas las vidas que pueda.

En esas estamos millones de personas en todo el mundo, maldiciendo la barbarie o la inoperancia de nuestros servicios de seguridad, incapaces de restaurar los niveles de seguridad de que disfrutábamos hace unas décadas.

Cabe actuar contra ellos, de un modo u otro, a palos de ciego, en una espiral de acción-reacción o, por el contrario, cabe sentarse un momento a preguntarnos por qué tanto odio. Porque esto no es de siempre, algo con lo que nos criamos. Mi generación se crió con el terrorismo etarra, felizmente finiquitado, y este tampoco era de siempre. Todo fenómeno de esta naturaleza tiene un principio, unas raíces, y es obra de un grupo humano, con sus recovecos neuronales.

Análisis pormenorizados y bien informados encontrarán sobre las raíces del terrorismo islámico. A ellos me remito. Podemos salir del tema explicándolo como reacción de orfandad (desolación) ante la globalización u otros puntos de vista. Pero esas explicaciones antropológicas no me cuadran del todo. Me cuadra más como una extensión de la lucha – más o menos torpe o mal dirigida - contra la presencia política y militar estadounidense en Oriente Medio tras la Segunda Guerra Mundial. Claro que ello exige aclarar algunos matices.

Es difícil entender la génesis de Al-Qaeda y lo de las Torres Gemelas sin la presencia militar americana sobre suelo saudí, durante y tras la primera Guerra del Golfo. Del mismo modo, algunos años antes y en el campo chiíta, la revolución teocrática iraní fue antinorteamericana porque el Imperio sostuvo el régimen despótico y corrupto del Shah. Y antes, en la zona, (casi) todos fueron antinorteamericanos por el decidido apoyo que el Imperio prestó siempre al estado de Israel, verdadera manzana de la discordia en Oriente Medio.

Siempre me pregunté acerca de los porqués de este respaldo sin reservas, y nunca obtuve una explicación clara. Se me habló del inmenso poder del lobby judío americano, pero llegué a la conclusión de que un grupo de presión logra concesiones, pero no orienta la política exterior general de una gran nación durante décadas, comprometiendo su seguridad. Por ello, llevé la cuestión hasta el nacimiento del estado de Israel.

De nuevo, me abstengo de aburrirles con detalles enciclopédicos acerca del tema. Me limito a referirles que los líderes sionistas convencieron al Imperio Británico de que un hogar nacional judío en Palestina – creado sobre los escombros del Imperio Turco – sería el mejor garante para sus intereses. Junto al Canal de Suez. Y ahora vuelvo sobre el tema.

Se creó el Estado de Israel, después Hitler y el Holocausto, y ya saben el resto. Israel entró en estado de gracia internacional, y los árabes no eran nadie. Y mucho menos, los palestinos. Tras la Segunda Guerra Mundial y, especialmente, tras la crisis de Suez, el Imperio Británico fue decayendo en poder e influencia. El Imperio Americano fue tomando su lugar. Es planteable si, tras las formas políticas e institucionales, la estructura del poder económico no había cambiado mucho de uno a otro: un equilibrio de poderes basado en el tráfico de combustibles fósiles. El petróleo, en una palabra. El oro líquido que se produce – mayoritariamente – en el Golfo Pérsico, y tiene que atravesar los estrechos de Ormuz, el Canal de Suez, pasar cerca de Malta, Túnez y Sicilia, y luego por el Estrecho de Gibraltar, entre España y Marruecos, bajo la atenta vigilancia del Gibraltar Británico.

Si les comento que el Imperio Americano cuidó siempre de que todos estos territorios estuvieran bajo poderes amigos, les pareceré un paranoico, ¿Verdad? De todos es sabido que cuando sobrevino la guerra del Yom Kippur, inestabilizando el Canal de Suez, experimentamos la primera gran crisis petrolífera. Pero cuando estalló la revolución iraní, vivimos la segunda, casi enseguida.

Es planteable que el Imperio Americano haya basado buena parte de su poder en el control de la arteria principal del tráfico del crudo y en el pacto o compra de las oligarquías locales de los países productores. Del mismo modo, es planteable que el respaldo del que el Estado de Israel ha gozado hasta ahora se haya debido a su posición estratégica en este tablero, concebida de ese modo por los líderes sionistas para garantizarse un apoyo duradero. En buen romance: que Israel utilizó a los americanos para cimentar su proyecto nacional, y que los americanos los utilizaron a su vez como perro guardián en un enclave sensible. Y con colmillos atómicos, vaya.

Sin embargo, a pocos se les escapa que se avista un futuro en el que el combustible fósil podría ser prescindible o directamente tóxico para un medio ambiente cada vez más interdependiente. O, aun más, que las reservas globales de crudo pueden alcanzar mínimos incompatibles con un empleo generalizado, obligando al mundo a la búsqueda – o al empleo de fórmulas ya previstas – de energías renovables y de amplia disposición. Dicha tecnología podría estar ya en un cajón – o en un fichero de ordenador – esperando la decisión correspondiente.

En ese contexto, el sistema de relaciones anteriormente descrito sería replanteable. El apoyo inequívoco al Estado de Israel también sería replanteable. El Estado de Israel nació para garantizar un amigo en un área crucial... Mientras siga siendo crucial, claro. Si no lo fuera, podría pasar cualquier cosa. Y, como consecuencia hipotética, no es un imposible vislumbrar la pacificación del área y la progresiva desaparición del terrorismo islámico. Puede que el Imperio lo encuentre mucho más rentable. Pregúntale a Apple, a Microsoft, a Kellogg's o a McDonald's.

@frelimpio

sábado, 18 de junio de 2016

Un 26J de Película

25J, a pensar el voto. Muchos lo tendrán claro-clarísimo. Pero incluso a estos les debe caber un segundo de duda. A mí me caben más, muchos más: las más de las veces no voté, y cuando lo hice, fui a rastras, barajando esta papeleta con la otra, ser o no ser, Hamlet con la calavera. Y maldiciendo la papeleta depositada, la más de las veces. Pero mejor eso que la otra opción: no urnas, no papeletas y esto es lo que hay. Así que a pensar un poco. Y no se me vayan, porfa, que lo que quiero es darle unas cuantas sugerencias de pelis para el que se quede en kela el 25J, que el que se vaya de birras o de barbacoa ya tiene plan, y a lo peor ni vota.

En primer lugar, para los amantes del cine clásico, de todos los tiempos:

"OCTUBRE", de Eisenstein


Es lo suyo, para el 25J. Las masas asaltan el Palacio de Invierno en San Petersburgo. Ideal: esos ministros zaristas, en palacio, cercados por el "Aurora". Imposible evitar la comparación con el indolente Rajoy, cercado por el pueblo en La Moncloa. Lo de "Aurora" viene al pelo.

Para los melómanos:

"EL CONCIERTO", de Radu Mihăileanu


Bueno, parecía imposible. Tan imposible, que todo un preboste del KGB encierra al director del Bolshoi y se confiesa - "¡Dios existe!"-, al oír a su orquesta interpretando el concierto para violín y orquesta de Tchaikovsky. Lo mejor, sin duda: la violinista judía en el gulag, bajo la nieve, rapada, haciendo los acordes de un concierto que no pudo ser, que se llevó a la tumba, interpretado una y otra vez, pero sólo en su cabeza. Enemiga del pueblo. Como su marido. No se la pierdan.

Para los desmemoriados:

"LA VIDA DE LOS OTROS", de Florian Henckel von Donnersmarck


Le están escuchando. Nos están escuchando. Toman nota de todo. Es un estado perfecto con verdades perfectas. Simplemente "lo correcto". Y "lo correcto" es incompatible con la incorrección o la desviación. Un mundo que permite indagar cada aspecto de "La Vida de los Otros", y cuestionar - o hacer desaparecer - la privacidad o la intimidad. En muchos aspectos, está ahí bajo las inseguridades de internet. Pero imaginen su poder si, con las herramientas de las nuevas tecnologías, se nos adviniera un régimen de cosas que rechazara el pluralismo - aunque fuera solapada e insidiosamente -, en favor del culto a verdades supremas.

*** 


Que uno sigue sin saber qué votar. Ahí estoy, con mis dudas. Pero insisto en algunas cosas que considero más asentadas: que esto del parlamentarismo y las libertades es de ayer por la mañana - al menos aquí - y, sin embargo, se trata de cuestiones básicas, un sine qua non. Y quiero escuchar alto y claro de todas las opciones en liza su respeto absoluto por las libertades, hoy y mañana, y el cuidado exquisito que se tendrá para tratar estas cuestiones. Porque muchas de nuestras libertades han sido ya varapaleadas, de un modo u otro, y bien haríamos en aplicarnos en este aspecto.

No quiero ni imaginar un día de mañana susurrando en mi dormitorio, o bajando a la calle para hablar de según qué cosas, no vaya a ser que tenga micrófonos, como en "La Vida de los Otros". O que tenga que cancelar este blog y mis cuentas en redes sociales, donde ahora constan nombre, apellidos y retrato. Que se me considere enemigo del pueblo, o de la nación, o de la raza o de lo que sea por decir esto o lo otro. 

No sé, pero creo que una buena reflexión para el 25J es que el fin no justifica los medios - dictatura de los mercados, del proletariado o de la medicina basada en la evidencia -. Manido pero no obvio. Y les sugiero tres pelis, pero hay muchas otras. Voten en libertad.

@frelimpio

 

sábado, 11 de junio de 2016

26J: el PSOE pierde; el PSOE decide.

Se acaba de escribir, acertadamente, que hartos estamos de listos y adivinos. Tranquilos, pues, que evitaré todo intento de caer en lo mismo. No tengo ni idea de lo que va a pasar el 26J. De hecho, creo que nadie lo tiene. Ni de lo que va a pasar, ni del pacto o componenda consiguiente. Porque ahora mismo, todo está en el alero.

1) Creo que hasta el mismo Rajoy tiene claro que gana, pero en condiciones de gran debilidad. Ni con Ciudadanos, ni con la Santa Madre Iglesia. Va a depender de que el PSOE se abstenga, sí o sí.

2) También creo que hasta Pedro Sánchez tiene claro que se va al tercer puesto. O si no, poco le falta. Da igual: un empate técnico con Unidos Podemos sabe al PSOE a tercer puesto. Ante Sánchez y los suyos, el terrible trauma, el abismo de la pérdida de una posición histórica de poder, prestigio e influencia. Pero todavía decide si gobiernan los tirios o los troyanos. Que no es poco.

3) Rivera, el desconocido. Rivera, el tapado. Rivera, el quién es este. Para unos, el más-derecha-que-Rajoy. Para otros, un centrista. Para otros, un oportunista. Pactó con Sánchez la minilegislatura fallida - probablemente, con la intención de proyectarse -. Y ahí va, a proyectarse, a intentar ser ministro en esta que viene. O, al menos, muy importante. No lo olviden, que ahí queda. No en vano lo invitaron los Bilderberg.

4) Y por fin Unidos Podemos. No me extiendo. Lo saben todo. Que es el lobo, pero que es mentira. Que todo es un invento de la prensa. Dice el profesor Vicenç Navarro que es lo único coherente, y le acabo de pedir que me explique qué significa ser comunista en el siglo XXI. Y si tengo que temer por las libertades - a lo mejor no -. Y si vamos a seguir en el euro, y con nuestros socios. Porque, entonces, terminamos como Tsipras, poco menos. O sea, leche migá para su programa económico expansivo del gasto público. Como le escribió Varoufakis a Iglesias en Newsweek: "te vas a comer lo que yo me sé, sin cambiar la agenda europea..."

***

Con un PSOE bajito de autoestima y puesto en los tribunales por varias causas, a la baja en apoyos - rurales y sureños -, cualquier contacto con Unidos Podemos - perfil justamente el contrario que acabo de describir - viene a resultar abrasador. El PSOE sabe de ello: ya abrasó antes a tantas formaciones. La hipotética formación de un ejecutivo de izquierdas- "un frente popular" - tendría que tranquilizar necesariamente a nuestros socios europeos - nada fuera de Europa, mira a Tsipras, si no - y, obligadamente, contemplar el problema catalán. Que prometió Unidos Podemos el referéndum, y ello es Ley para Colau, ahí metida - y metida también en elecciones en Cataluña dentro de poco, si la cuestión de confianza de Puigdemont no prospera -. A ver si el PSOE pasa por ahí. Un PSOE meridional y sureño. Un PSOE demasiado susanista - la mamá grande de sus criaturitas -. Veremos si hay componenda.

La contra: que el PSOE se abstenga y permita gobernar a la derecha. Chungo. Porque Sánchez insultó a Rajoy - indecente, poco menos, y razones no le faltan -. Sólo veo una forma de hacerlo, y salvar los muebles. Lo puse en twitter un par de veces, y se me cabrearon mis amigos peperos. Rajoy tiene que largarse. Lo ha insinuado Aznar. Lo insinuó Cayetana Álvarez de Toledo, que abandonó el PP - creo -. Lo dice Rivera. Y la fórmula la avanzó Iglesias en el Parlamento. Operación Monti - que seguramente está más que buscado -. Con ministros del PP - tipo Margallo -, Ciudadanos - tipo Garicano -, y PSOE - tipo Gabilondo o Margarita Robles. O gente de solvencia de su padre y de su madre, que falta hacen. 

El PSOE la vende a su militancia como realpolitik. Centro al país en lo que puedo, llevándomelo algo más a la izquierda de donde está ahora, sin ponerlo en manos de "cuatro locos", que no tienen ni papa de lo que es el presupuesto ni el objetivo de inflación. Unos verdaderos aprendices de brujo con la cuestión territorial. Y mientras, a lamernos las heridas y a buscar liderazgos perdidos en el pensamiento y en la acción política. Porque estos ejecutivos vienen a durar un par de años. O sea, como Monti. A buscar un Renzi, vaya.

Y usted me perdona, profesor Navarro, que a mí me puso nervioso el señor Iglesias con su petición de la vicepresidencia con el control del CNI y los medios de comunicación, con el acto fallido de que los magistrados de elevada posición en el escalafón tenían que prometer sintonía o fidelidad al cambio político, y todo lo demás. Me pareció que el miedo a la dictadura del que usted se mofa tiene cierta base, como le puse en su blog. Por cierto, que no me ha contestado.

@frelimpio