K.O.L. Líder de Opinión: un relato ágil y despiadado para explorar la cara oculta de la medicina contemporánea. Encárgala en cualquier librería o consíguela en eBook.

sábado, 18 de febrero de 2017

Es Urgente Explicar Qué es Urgente



Urgente... ¿Qué significa urgente? Más de uno dirá: "vaya con lo que sale el Relimpio esta mañana... Pues que eche mano del diccionario de la Real Academia...". 

Y es que la cuestión puede ser tan fácil como eso: recurrir a la autoridad semántica y que nos deje a todos bien clarito qué es lo urgente y, por tanto, para qué sirven las Urgencias Hospitalarias.

Vuelvo al tema de Urgencias por una carta al director aparecida recientemente en "El Norte de Castilla". Se llama precisamente así: "Urgencias". Pueden leerse el texto completo, que se lo inserto a continuación. Y si no tienen paciencia y se fían de mí, les resumo lo esencial:una sufrida usuaria se rasgaba las vestiduras en público y por escrito de que hubiera perdido el tiempo miserablemente con "dos estudiantes" durante varias horas en las Urgencias del Clínico de Valladolid. Preguntaba la mujer cómo no había neurólogo / siquiatra para atender de modo urgente-ya su insomnio. Bueno, está aquí abajo, y sacan sus conclusiones.
 

Ante el texto, unos se han reído. Han hecho todo tipo de bromas más o menos ingeniosas acerca de la señora. Un neurólogo del mismo hospital le contesta que, afortunadamente para ella, no presentaba código ictus y no precisó de sus servicios. Hay quien, como yo, le dedica un post, denominándola "ilustre ignorante usuaria de Urgencias" y le recuerda el tesoro que es tener unas Urgencias Hospitalarias generalistas a disposición de todos, el verdadero valor de las personas que la atendieron y la falta de todo que denota su escrito. Pero no abundo en ello. Voy a otra, de índole más general.

La verdad es que me alegro muchísimo que esta señora haya publicado esta carta y ponga de manifiesto esta indignación. Porque el texto es revelador de un estado de conciencia social extendido por toda España - y no sé por otros países, pero me barrunto que menos, corregido eficazmente por la normativa de cada lugar -.

Desde hace décadas, muchas personas como esta señora acuden todos los días a las Urgencias de nuestros Hospitales Generales por los motivos más variopintos y sorprendentes. Algunos, plenamente justificados, sin lugar a dudas. Pero otros muchos no, y ahí podríamos mostrar un amplio catálogo permanentemente abierto - al menos desde mi paso por el área de Urgencias, ya lejano, en el año 89 -. Desde un resfriado a un dolor de espalda, malestares súbitos o retrasos en una prueba diagnóstica. El "vete a la Puerta de Urgencias, que allí te lo hacen todo en pocas horas" prendió como una llama en el ánimo del pueblo español, tan rápido como que "te puedes morir esperando una cita del especialista, un TAC o una resonancia por lo reglado". Y en esas estamos. Se habló de la "muerte de éxito" de los Servicios de Urgencias, y los dejaron agonizar, directamente. Ahí los tienen, que le pregunten a Mónica Lalanda, expedientada por piar.

Acceso al área de Urgencias, libérrimo y sin coste inmediato - además de lo que pagamos a través de impuestos -. Concepto personal y autónomo de lo que es urgente. Para mí, lo mío es urgente. Lo que sea, perentorio, a la hora que sea. Conozco mi pertinaz estreñimiento desde hace décadas, pero ahí voy, el sábado a las dos de la mañana... Por que así lo considero... Yo... Sin más norma que la mía... Mi propio dictado... O el de mi conyuge, en todo caso, y sin más traba que la de encontrarme el Área de Urgencias atestada de personas que tuvieron el mismo sentido de la emergencia que yo, mirándonos los unos a los otros, poniendo cara de enfermo o, al menos, de fastidiado. Y bien cabreado de no encontrarme con el superespecialista en estreñimiento, que esté ahí, al pie del cañón, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, endoscopio en mano y células madre bien dispuestas para darme un toquecito eficaz y que mi tripa haga ¡zas! y, en el mismo váter de Urgencias, me haga una fiesta que no hacía desde que era chico. Como para recomendarlo a toda mi panda... de estreñidos, claro - bien conectados a través de página Facebook -. No se pueden imaginar cuantos "likes" se llevará el buen señor al reportar la hazaña.

¿Problema del señor estreñido que reclamará lo mismo y más mañana a las seis y veinte de la mañana? ¿Problema del hospital, por no tener en plantilla a cuatrocientos diecinueve especialistas en casi todo casi todo el tiempo? ¿Qué creen ustedes?

Solo tienen que mirar fuera y preguntar, que les dirán lo de al principio: "cojan el diccionario de la RAE... ¿Qué es urgente?"

Vendrá el nórdico, y preguntará, con cara rara... ¿Qué hace aquí toda esta gente, en la sala de espera, a las dos y veinte de la mañana? En mi pueblo, si me pongo malo, llamo al equivalente del 112, y vienen a casa - si no se puede resolver por teléfono -. Tardan unos minutos y ya está. Y no se permite a nadie ir al hospital bajo su propia iniciativa. Porque las Urgencias del Hospital son un Servicio Público, y no pueden estar bloqueadas por un insomnio o un estreñimiento crónico, que debe estar encauzado de otra manera.

Claro que para eso hay que gobernar y educar. Priorizar y dotar a la atención extrahospitalaria - ¿He dicho algo? - y, a la misma vez, dotar al área de Urgencias de un triage eficaz que permita decir respetuosamente a un paciente "lo suyo puede atenderse de modo reglado". Teniendo en cuenta que esto no lo dice la inspiración artística de un médico individual, sino unos criterios concretos de válidez internacional y respaldo institucional local y general - Hospital y Consejería de Salud -. Esto es comenzar a tratar al ciudadano como persona madura, y no como adolescente encaprichado en su interpretación personal de la cuestión sanitaria. Que los Servicios Públicos deben atenerse a criterios y a normas, para el bien de todos, y de ello todos nos beneficiamos.

Esperando desde el 89 un buen gobierno para lo sanitario en estas cuestiones. Un gobierno que se remangue y descienda a lo micro-meso, que sí se puede. Harto de paternalismos escondidos bajo buenas palabras y "picos estacionales". Mentiras de unos y otros que prefieren eludir responsabilidades que podrían ser carbonizantes o proporcionar salpicas inasumibles. Tomar disposiciones concretas basadas en la mejor evidencia, y explicarlas. O sea, gobernar, vaya.

@frelimpio

P.D. Para los que les apetezca bucear un poco más en el panorama sanitario reciente de este país, les ofrezco mi versión, novelada. Abajo, una de las referencias. Novela, picar aquí
 

P.D.2 Actualización: disponible ya, la versión de la doctora que atendió a la señora de la carta al director. Necesaria para comprender el problema en su totalidad. Picar aquí.

sábado, 11 de febrero de 2017

Omertà: la Ley del Silencio

Omertà, le dicen. Y nos suena a peli de la mafia. Acabo de tener la curiosidad de ver el origen: que es posible que venga de "humilitas" (humildad, en latín). De ahí, en la Italia del sur se transformá en "umirtà" (que se parece a nuestra "humildad"), y deriva a la actual "omertà".

Voy a lo esencial, y tiro de wikipedia:

La omertà implica «la prohibición categórica de la cooperación con las autoridades estatales o el empleo de sus servicios, incluso cuando uno ha sido víctima de un crimen». Una persona debe evitar interferir en el negocio de los demás y no debe informar a las autoridades de un delito bajo ninguna circunstancia...

Y ahora salimos de Corleone y volvemos a los tiempos modernos. Víctima de un crimen. O presenciarlo, ¿No? Y entramos en que lo de crimen puede ser variopinto. No hace falta que sea violencia. Podría ser, por ejemplo, una desatención o atención deficiente de los agentes estatales en sus deberes elementales - como si un juez de instrucción se muestra negligente en su tarea -. En este sentido, veamos, pues, un "delito" con el que convivimos a diario, ahí, a pocos metros. Un poner, sin tirar de lo más reciente. Elijamos una noticia, así, a bote pronto (picar aquí). ¿Ya están de vuelta? Poco que decir al respecto:  una rehostia de Puerta de Urgencias. Una de muchas. Una más. Otra vez. Suena ya a lo mismo, como los atascos o los chaparrones. Como las broncas electorales. Lo de las Puertas de Urgencias es como lo de los palestinos: que no tiene remedio, vaya. Siempre que le pase a otro, claro.

No es la primera vez que se me transmite algo de esto. Llevo formando a residentes de mi hospital desde hace más de dos décadas, y todos transmiten lo mismo, más o menos, acerca del área de Urgencias. Hace un par de años tuve una larga conversación con uno de ellos, que estuvo a punto de cuajar en un post-testimonio. Tal era su indignación. No lo hizo, por miedo, como se pueden imaginar. Y yo no podía hacerlo en lugar de esta persona. Porque no se trata de mi realidad, y solo comento acerca de lo que vivo en primera persona. Y me las cuentan peores, mucho peores que la noticia de ahí arriba. De todos los colores. Historias para no dormir y llenar libros enteros. Comprenderán ustedes que no entre en detalles ni cite nombres, ni lugares. Antes la muerte que traicionar a mis fuentes. Hablarán ellos, en su momento, si consigo hacer llegar a todos el mensaje que encontrarán al final del post.

Durante los años de existencia de este blog, se me ha acusado reiteradamente de que este tipo de comentarios crean una alarma social innecesaria. Se me ha insistido en la necesidad de promover la solución de cualquier cuestión "desde dentro", sin verter comentario alguno a la luz pública, a fin de trabajar calladamente por el arreglo del problema sin trastornar el sosiego del ciudadano, ni socavar la confianza debida en las instituciones. Y tal ha sido mi voluntad, durante años - aunque a más de uno le suene a cinismo -. De hecho, mucho me guardé de comentar acerca de casi nada "en caliente". De modo más genérico, ha sido la voz popular la que saca el tema a colación, en los carnavales de Cádiz:

video

Ya ven que no hablo de problemas puntuales. Y que "La Ley del Silencio", al modo de la pederastia en la Iglesia Católica, solo sirve para encronizar los problemas, lejos de arreglarlos.

La "Ley del Silencio" no es un problema del SAS, ni específicamente andaluz; ya lo estamos viendo con el asunto del expediente a Mónica Lalanda, en Segovia. Casos ha habido en Inglaterra, cuyos avatares sigo regularmente. Aquí, sin embargo, concurren circunstancias especiales. En primer lugar, una profesión sometida a un larguísimo período de precariedad y, posteriormente, a una vigilancia político-sanitaria, empeñada en que nada empañe la imagen propagandística de "semos los mejores". Ello conlleva un ambiente de represalia anticipada en el que cualquiera se lo pensará dos veces antes de comunicar públicamente problemas como los que acabo de mencionar. En segundo lugar, una población casi cautiva - fija a una zona y a unos servicios sanitarios -, poco dada a ejercer sus derechos. Una población que conoce en sus carnes que las reclamaciones tienden a no tener repercusión alguna - papel mojado amable, eso sí -. Y si optan por la mayor, se enfrentan a la maquinaria de la Justicia: "pleitos tengas, y los ganes". Lentitud y fárrago, para dar de comer a los abogados y aburrir al más pintado. Y miedo, miedo siempre: "que te van a coger manía...".

Silencio, pues, que "semos los mejores". Y si no los mejores, al menos los más eficientes. Silencio, y confiar en los de arriba, nuestros padres conscriptos, que ellos, conscientes del dolor del pueblo, trabajan incensamente para aliviarlo. Poco de ello se ve, desde luego, en estas dos últimas décadas. Que a lo mejor nos puede la impaciencia. Como si fuéramos niños.

Pues llega un momento en que uno se plantea que el problema no es la "omertà", sino de quienes, serviles y temerosos, la acatamos sin rechistar ni reclamar.

@frelimpio

P.D. De mis reflexiones sanitarias, noveladas (picar aquí). Abajo, el comentario de Mónica Lalanda:




miércoles, 8 de febrero de 2017

Jesús Candel ante el espejismo


Viento del veleta, que a punto estuvo de tronchar la alta espiga del poder. Ya nada será igual, Susana. O al contrario, ¿Estamos viendo la lenta vuelta a la normalidad?


Confirmo lo que te escribí hace poco: que estuviste seriamente preocupada con el tema. Ya no, claro.

Tu rendición aparente ante @spiriman me lo confirma. 

Nunca antes mis ojos vieron estos procedimientos en la historia de la Junta.

No entro en lo pertinente o justo de sus reclamaciones. Antes de ahora vi otras tanto o más fundamentadas. Reivindicaciones vi de todo pelaje o color. Y siempre vi en vosotros el gesto desdeñoso y altivo. Como lo vi ahora, en otoño, para que nos vamos a engañar. La Junta era la misma y vosotros los mismos, las mismas personas, el mismo estilo. El rodillo de siempre, altanero, omnisciente. Los trucos son los que fueron, los que siempre surtieron efecto.

El recurso a vuestra omnipresencia en medios oficiales, buscar a Candel cualquier tipo de punto flaco, verle la mano de Putin, de Trump o del Isis, ver ahí el narco o la mafia calabresa. Pederastia, trata de blancas o conexión directa con Marine Le Pen. Lo que fuera, todo valía, todo se rastreaba de modo inmisericorde. Cuentas twitter fake o dineros gastados a manojitos. Todo. 

Se intentó dividir, se empleó a los sindicatos. Se le acusó de fascismo, de no sé qué más. Pero nada. Absolutamente nada. Ahí salieron muchos miles de granaínos una vez y otra, sin arrugarse a por lo que es suyo. O por lo que consideran suyo. Y lo que nadie les pone en duda es el puteo, oiga. Puteo ilustrado y paternal, que parece la marca de la Junta. Y amparado con datos, eso sí, con una montaña de datos que tumba al más pintado.

Pero ahora se acabó el fascismo. Ahora se le da todo lo que pedía. Parece que ya no es el payaso, el duce redivivo con gli squadristi, dispuesto a hacer la marcia su Siviglia. Ahora la tan bien argumentada fusión ya no vale. ¿Qué es lo que cambió, Susana? ¿Acaso te hicieron ver razones que antes no veías? ¿O es que a fuerza de salir a la calle tantas criaturas se te ablandó el corazoncito?

¡Quia, Candel, desengáñate!

¡Ahí detrás solo hay amor por una misma, y por el camino del poder!

Las calles deben estar limpias el 28F, y te firma lo que sea. Aunque pidas la Alhambra para irte a vivir en ella. Aunque pidas el Generalife. Eso y más. Te firmo la Biblia en pasta. Tú vacíame las calles, y yo te firmo dos Clínicas Mayo en Graná, que va a temblar el misterio, como decimos por acá.

Al menos... Mientras ponemos a punto el AVE a Ferraz y le ajustamos las cuentas al Pedrito y a su coro del "¡No es No!" - que mira que están cansinos, las criaturas, ¿No saben que una ya emprendió la marcha sobre Madrid? -. 

Luego, ya veremos. Pero entonces será verano, y la gente estará en la playa leyéndose "Este culo me suena", de mi amiga Piedad Santiago. Y desharemos tu contrato, con este pretexto o el otro. Ya encontraremos el recoveco legal. El tiempo lo difumina todo. Susana es experta en eso y en más todavía. ¿Cómo te crees que ha llegado a San Telmo? Ya veremos en qué queda todo. Pero, ahora mismo, la calles limpitas, Jesusito de mi vida, que me tengo que colocar bien arriba, por favor. 

Y luego, cuando esté arriba, igual te recontrato para manejar a las masas, que para eso vales tela. Pero siempre a las órdenes de la jefa, que no se te olvide nunca. No, si en el fondo esto puede ser el inicio de una larga amistad: Susana y Jesús, Jesús y Susana. Un buen equipo. El mejor.

@frelimpio

P.D. Un déjà vu, en política sanitaria. Y en política general. Susana aprendió con los mejores, y se sabe las peores artimañas. A mí, sin embargo, me duele Graná - y a Jesús Candel mucho más, que la vive a diario -. Y a Graná, sus dolores, que la echaron a la calle. Y que veremos en que acaban. Yo novelé los dolores de mis pacientes, que fueron los míos. Dice @mlalanda que vale la pena. Va por ustedes (picar aquí)!

 

martes, 31 de enero de 2017

Susana Diaz: Aplacar el Frente Interno. Como Sea.



 Hola Susana;

¿Qué tal, mujer? Mira, te escribo para felicitarte. Acabas de tomar la decisión correcta. Un poco tarde, pero acertada. No será que no te lo dije en varios tuits y posts precedentes: que las aguas del Darro y del Genil bajan tumultuosas, que dice el refrán que cuando el río suena, agua lleva, y que la riada blanca amenaza con inundar a toda Andalucía. Te hiciste la sorda y ahí nos tenías, empantanados.

Te lo podría agradecer, si fuera pelota. Los tendrás a manojitos; no me cabe la menor duda. No lo esperarás del que firma, que se inspiró siempre en el mejor Cyrano:

"¿Qué quieres que haga? 
¿Buscar un protector, un amo tal vez?
¿Y como hiedra oscura que sobre la pared

medrando sibilina y con adulación
cambiar de camisa para obtener posición?"
 
Mal ejemplo tomé, que acabó el pobre abatido de un trancazo traicionero después de su postrer parlamento, el mejor, el más sentido, el declamado ante su amor imposible después de tantos años, minutos antes de morir.

Pero yo no quería aburrir con mis inspiraciones. Quiero entretenerte mejor con un relato ameno de humanas pasiones. Pasión por el poder: por conseguirlo y por mantenerlo. Por obtener una cuota mayor, y administrarla con mayor audacia. Fue por eso por lo que te comparé con clásicos en el menester, con Ricardo III y con Macbeth. Y en ello percibo tu carrera calculada.

Tienes miedo, y se te nota. Tienes jindama, y tienes de qué. 

Martes - hoy- , sesión de gobierno de la Junta. Pareces Enrique VIII, dos buenas cabezas para el patíbulo - político, se entiende -: el gerente del SAS y el popularísimo Martín Blanco. Y, con ello, la derogación - "nunca mais" - de los decretos de fusión en Huelva y Granada. ¿Reflexión? ¿Reconsideración? ¡Quia!

Te dije en "La Mancha de Aceite" que la política del SAS había sido errónea. Y la cabeza responsable no está aún en el patíbulo - político -, sino administrando las finanzas de todos los andaluces. Que bien que te la encerraste en el cuarto de baño para urgirle que te librara de los ríos humanos de Granada. También te profeticé que la mancha se te extendía, y los hechos vinieron a darme la razón. Tiraron los tuyos del viejo manual de negociaciones sindicales, y encallaron hace días. Pero no es uso y costumbre del régimen hacer pagar por el error o la mala política o gestión. No obedece a esto que las cabezas estén clavadas en las picas - políticas, se entiende -. Obedece a una dinámica diferente. Una dinámica elemental, muy tuya. Muy shakespeariana.

Tienes miedo, y se te nota. Tienes jindama, y tienes de qué.

No se trata solo de Jesús Candel y su nariz de payaso. No se trata de los miles de granadinos en la calle, una vez y otra. No se trata de los onubenses, los sevillanos y los malagueños. Tampoco se trata de los almerienses, que acaban de aparecer en escena. No se trata de camas hospitalarias y ambulancias, de urgencias y de listas de espera. Que eso se maquilla de una forma u otra, y se desmiente una y otra vez. Lo que haga falta. Para eso se pintan solos tus corifeos.

De lo que se trata es que la primarias del PSOE se te ponen cuesta arriba, que no te presentarás tú solita, por aclamación, en Andalucía, como sueles, la sonrisa de oreja a oreja. Que el Pedro Sánchez El Empecinado está vivo y coleando, y va a dar la batalla a cara de perro. Y que, hoy por hoy, tiene el respaldo de la mayor parte de la militancia. Y que plantó sus reales en Dos Hermanas, de la mano de Quico Toscano, y reventó el auditorio. Cómete eso, Susana, que mataste al rey Duncan, pero que ahí vuelve Malcolm a por su corona. Solo que, en este caso, Duncan y Malcolm son la misma persona. Y que, por si fuera poco, Patxi López dice que no es tu hombre de paja, y que no se retira. Que pelearás a brazo partido, sin hombre interpuesto. A ver tu programa y tus argumentos. Porque, de tus triquiñuelas, estaremos más que atentos.

Y que, en esas, lo último es tener un frente interno, los espirimanes y los cuchillos cachicuernos. ¿Cabezas? ¡La que hagan falta! ¿Fusiones? ¡Ni pa sus muertos!

Enhorabuena, Susana: acabas de mostrar lo que te interesa, realmente. 

Y a nosotros, lo que nos interesa, también: que no hay gobernante, ni credo, ni programa, ni ideas. Lo que sabíamos, a fin de cuentas: una inmensa ambición. Un porque yo lo valgo, y no se discute más.

Pues me parece que te seguiré escribiendo, Susana.

@frelimpio

P.D. El mal sanitario va más allá de dos cabezas o las fusiones, Susana. Por si aún te interesa, pica aquí

 













domingo, 22 de enero de 2017

Enmienda a la Totalidad


Reconozco que nunca he sabido debatir con esta gente; siempre me han ganado. Y además por goleada. Les pongo un poné, para que todos me entiendan:

Si voy a decirles, por ejemplo, que una pared necesita una mano de pintura, lo más normal es que no me contesten. Y eso es tener suerte. Y no se sorprendan. Porque si, después de todo, llegan a reparar en mi insignificancia y deciden contestarme, me preguntarán si he mirado bien o si me gradué la vista, que la pared en cuestión está perfectamente pintada. O si estoy seguro de que no me equivoco de pared, que la vuelva a mirar. Y que, bien mirado, la pared que yo señalo está mucho mejor pintada que la de mis vecinos, que valiente insolidario. Que lo de mi pared es una chuminá, y que ya se pintó tres veces este año. Pero que no me preocupe, que justo la iban a pintar otra vez cuando se me ocurrió protestar. Y que, de cualquier modo, no les eche cuenta a esos de la oposición, que andan malmetiendo a todos los vecinos con esto de las paredes, que no nos dejemos manipular. Total, que se va uno con la cara abochorná y el rabo entre las patas, sin querer saber nada más de paredes ni de pinturas. Pero yo no iba a hablar de esto. Iba de Sanidad Pública Andaluza. Lo que ustedes se estaban imaginando.

Los andaluces de cuatro ciudades, y especialmente los de Granada, nos manifestamos hace una semana de que esto está hecho unos zorros. Y no de ahora, sino desde hace mucho tiempo. Y nos contesta la Consejería que qué desagradecidos, con el esfuerzo que están haciendo, que qué recortes, si no hacen más que gastar dinero en nosotros, que esto es una manipulación de padre y muy señor mío de las derechas y las superizquierdas locas, que quieren acabar con el reino de la razón y la cordura. 

Y ahí te ponen un listado interminable de todo lo bueno que hicieron por nosotros, de todo lo que se han gastado y lo que se piensan gastar. Y uno mira las cifras, y se queda más callado que una folklórica en un tanatorio. ¿Qué les va a decir uno? ¿Cómo les va a replicar? Si esta gente dice que el crecimiento del gasto en el período tal ha sido tal... ¿Qué argumento tienes tú para responder? Si te informan que el esfuerzo inversor de la Junta - y se adjunta un prolijo desglose - ha sido tal... ¿Qué va a objetar un currito de a pie? Pues se calla y se va a casa, contrito, a pagar lo que te digan, y que no se te muera nadie, que te trincan la herencia. Los datos son suyos, y te los tienes que creer... ¿Con qué otros los vas a contrastar? ¿Cómo los vas a desmentir, si ellos los parieron y los interpretaron? ¿Es que uno es capaz incluso de entenderlos, mucho antes de plantearse la hipotética posibilidad de decir verdad o mentira, o media mentira, o verdades del NODO? Como si el niño gordito de Corea del Norte dice que tiene un misil nuclear capaz de reventar Washington... O como si los americanos te dicen que los iraquíes tenían armas de destrucción masiva...

"Po zerá verdá, mirusté... Con la que saben, esta gente..."

Que no, que no hay recortes. Que es mentira. Que no, que no hay conciertos con la privada. Que no hay chanchullos. Que nos dejamos malmeter por gente chunga. Que no, que las Unidades de Gestión Clínica son guay may flay y que, en todo caso, "tienen que mejorar la política de comunicación". Eso que les gusta tanto: "pedagogía, pedagogía". Que es algo así como sexo no consentido, pero con un poco de cariño previo. "Pa que no te duela, baby..."

Y entonces...

Y entonces, la gente abre el periódico y se encuentra que...


Y se me ocurrió echar mano de los cursos de "Gestión" y de "Calidad" que me di en mi época en que aún intentaba comprender el "NewSpeak" de la Junta. De aquello de "Calidad Percibida del Usuario" con que nos machacan a los facultativos - antes, simplemente médicos -. Que no basta "hacerlo bien", sino que el usuario - no paciente, ojo - "perciba la calidad de los cuidados". Que si no, somos unos mantas, oiga. Aunque se les opere maravillosamente.

Pues se me ocurre que se lo apliquemos a ellos mismos. Que cojan el tocho inmisericorde de inversiones y mejoras que han hecho y que tienen proyectadas. ¿Lo tienen a la vista? Pues no basta, Susana.  Porque los usuarios os han hecho una enmienda a la totalidad este domingo pasado en las calles de Andalucía. Una reclamación gigantesca, mujer. Una devolución del producto. Que os devuelven el toro al corral, por cojitranco y manso de solemnidad. Que os dejéis de doble lenguaje orwelliano y aceptéis el "no mola" de los ciudadanos de Andalucía. 

Y que te sientes a dialogar. A ver qué demonios pasa. A ver por dónde nos duele el juanete. O la barriga. O la cabeza. Y lo que no queremos es un dolor de cabeza añadido cuando nos duele la barriga, y no sabemos si tenemos que ir a un hospital o al otro.

@frelimpio 

PD: Pero ahora caigo que tú no tienes ni papa de Sanidad, como de tantas otras cosas. Que si quieres te presto un "imprescindible" para entender la Sanidad (real) en España. (pica aquí)


 

viernes, 20 de enero de 2017

Lalanda-gate, acción urgente

Voy deprisa, que no me da tiempo; los hechos corren más que las palabras. Agosto pasado, sin ir más lejos. Mónica Lalanda, médico castellana. Periplo profesional tortuoso que la llevó al Reino Unido, y la trajo de vuelta. Para más detalles, se lo preguntan a ella. Madre, médico inconformista y guerrillera. Para beneficio de su trabajo. Esto es, de sus pacientes, que a ver si estamos hablando de los marcianos.

Bueno, que la mujer revienta. Por motivos conocidos, mejor se lo leen ustedes en su blog, el médico a cuadros. Lo mejor, su entrada reciente acerca de lo que toca hoy, un esperpéntico expediente disciplinario.

¿Ya volvieron? Excelente. Podemos seguir, pues. Cualquier que conozca la profesión sabrá que lo que cuenta no es propio de Segovia, ni es de ahora, con los recortes. Son peculiaridades típicamente españolas. Y desde hace mucho. Yo mismo he escrito acerca del particular, y con peor estilo. Tal vez más veces. Excede el propósito de este post entrar en las raíces del mal sanitario español - que va mucho más allá de la situaciones de crisis -, y que permitió poner en pie un Sistema sorprendemente eficiente. Eso quiere decir bueno, bonito, pero sobre todo barato. Barato por las cosas que Mónica dice, claro. Las cosas que decimos algunos. Los pocos que nos atrevemos, vaya. Que el Sistema se edificó sobre la explotación y el "cállate". ¿Que no es verdad, que exagero? Ahora lo vemos.

Lo singular de esta profesional ha sido la valentía, la presencia en redes sociales, la capacidad comunicativa a través de sus dotes de ilustradora, pero sobre todo...

Hacer lo que todos teníamos que haber hecho hace mucho, mucho tiempo



Eso. Eso mismo. Lo que ven. Lo que están viendo. Ahí te quedas, Sistema, que te den; pa ti no estoy, que yo valgo mucho, que he estudiado mucho, que me lo curro. Así que firmo el finiquito y ya veré lo que hago con mi vida. "Que pa puta con chancletas, estate quieta...", como me decía una compañera que le decía su madre, recientemente fallecida.

Solo que la mujer lo hizo en público, en redes, tocando el tambor y contando lo que todos sabemos. Que las condiciones de trabajo españolas son las que son, y que esto aguanta a espasmo de coronaria del personal, y a golpe de cinismo de directivo

Y se nos complica la historia. Y mejor lo siguen en el blog de Mónica, y así usted y yo nos lo aliviamos. Resumen: que su antiguo jefe y media plantilla de urgencias firman una denuncia... ¡En el Colegio Médico de Segovia!... Con la intención de inhabilitarla temporalmente e impedir su ejercicio profesional en dicha provincia. Y ahí está, la mujer.

Y se me ocurren las siguientes reflexiones que, con la premura de tiempo, seguro que no acierto a priorizarlas. Ni siquiera a ordenarlas correctamente.

Primero, que el procedimiento - por llamarlo de algún modo - es nulo de derecho, y vacío de valor. El artículo 26 de la Constitución Española establece con claridad:

"-Se prohiben los Tribunales de Honor en el ámbito de la Administración civil y de las organizaciones profesionales."

Que si comparece Mónica, es porque le da la gana. Que si no comparece, nada. Se reúnen los sesudos galenos y sus togados contratados. Vano empeño. Acto carente de valor legal. Nadie puede negarle la capacidad legal de ejercer la Medicina en el ámbito de la provincia de Segovia. 

Segundo, que lo realizado por Mónica Lalanda está protegido específicamente por el artículo 20 de la Constitución Española - Libertad de Expresión, derecho fundamental, mucho ojo -, con especial mención a sus límites. Si los demandantes consideran que la doctora los traspasó, tienen todo el derecho a ejercer la legítima defensa, pero a través de los tribunales de la Justicia ordinaria, no a a través de un Tribunal de Honor, como acabamos de ver.

Fuera ya de consideraciones meramente legales, se me ocurren dos reflexiones más:

La primera, de índole profesional. 

Maldita profesión, que se mata a si misma, y que lo viene haciendo desde que España es España. Como dijo el noble castellano en el cadalso: "Así es Castilla, señor, que hace los hombres y los gasta...". ¿Qué mal dijo la doctora que contra ella embestís sin piedad, queriendo anularla como doctora? ¿No sufrís todos igual? ¿O es que el rugido de bar os ofrece mejor consuelo? ¿Os tiene que dar la mujer lecciones de valentía doble, por aceptar la precariedad económica y por hacerlo en público? ¿O será que al hacerlo así pone de manifiesto vuestra pública vergüenza, dado que aceptais lo inaceptable? ¿Sus palabras os hacen más sangrante lo baja que está vuestra cerviz y lo próximos que quedan vuestros labios de los pies del amo? Agradecido le estoy, que airea situaciones que no son segovianas ni palentinas, sino que se extienden como una mancha de aceite, del cabo de Gata al de Finisterre...

La segunda, más general.

Que obrando así la doctora no solo defiende sus derechos como trabajadora. Defiende la calidad de un trabajo que es vida y Salud para el ciudadano. Y sobre todo para el más desprotegido, el que no tiene otro sitio a dónde ir. 

Fue por esa común idea por lo que contacté con ella y por lo que quedé admirado por ese gesto del que yo no fui capaz, en su día. Arrojarme contra los molinos de viento, o andar a liberar galeotes. Yo solo fui capaz de narrar experiencias que ella valoró, a su vez, como impactantes. Un nada, a su lado. 

POR ELLO: pido hoy a todos los médicos de honra y justicia de este que aún es Reyno que dirijan un tuit urgente a @JrSendin y a @OMC_espana para conseguir la anulación de este expediente irrisorio. Pido, del mismo modo, a todos los ciudadanos de bien que hagan lo mismo, encontrando aquí un motivo simple y barato para manifestar una opinión en favor de una mujer valiente que se puso en evidencia en favor de los derechos de todos.

@frelimpio

Y, de @mlalanda. Novela, picar aquí.
 
 



 

lunes, 16 de enero de 2017

La Mancha de Aceite


Buenos días tengas, Susana;

No te preocupes, que hoy intentaré ser serio. Creo que la ocasión lo merece. Porque algo ha pasado ayer, ¿No te parece? Que cifras hay para todos los gustos, según cojas las tuyas o las del de enfrente, pero las fuentes más frías hablan de que la protesta sanitaria se te extiende. En Granada no afloja. Va a más, en todo caso. En Huelva se amplía, por problemas problablemente diferentes. Málaga también amplía sustancialmente. Y aquí tienes a Sevilla, que no te la esperabas. El corazón del imperio, si me pongo pedante. 

En las pasadas semanas he seguido la crisis y he participado del debate, como habrás podido comprobar. No podía ser menos, como médico en exclusiva del Servicio Andaluz de Salud con veintipico años de ejercicio. Me he centrado particularmente en los avatares y enconamientos de la crisis granadina, epicentro del terremoto. El tumor primario, como decimos en oncología. 

De Granada y de Jesús Candel - he hablado con él varias veces - he leído de todo. Y le he manifestado públicamente mi apoyo, lo cual me ha valido conversaciones tensas con otros buenos amigos como Pepe Maestre o Isaías Pérez Saldaña. No me importa. Va de eso, el debate, la democracia. De la libertad y de arriesgarse, de comprometerse y de exponer públicamente las tesis de uno. Expuesto como estoy a todo y a todos, de Granada se me dijo de todo, bueno y malo, y siempre sostuve que decenas de miles de granadinos en la calle no se dejaban manipular, así por las buenas. Que algún problema sanitario grave tenía que existir - que no sé, que hay que ir allá a saber -, que los tienes en la calle un día y el otro. Así se lo comuniqué personalmente a Aquilino, y se lo sigo diciendo. Gente, más allá de cifras. Gente con problemas. Dos hospitales a más de diez kilómetros de distancia, según dicen. Pero no puede llegar más allá, mi análisis.

Pero que la tienes gorda, Susana. Que no es un tumor en Graná, con un tipo díscolo con gorra y gafas negras. Que tienes un problema de gestión sanitaria en general, y hospitalaria, en particular. Y se te extiende como una mancha de aceite. Veremos si el 28F a la blanquiverde se le destiñe el verde y se queda sólo el blanco, blanco inmaculado, y te sale también Cádiz, Córdoba y el Campo de Gibraltar - para echarle de comer aparte -. Y tendrás que ir a los carnavales, si te atreves. Por si no te das cuenta, te estás peleando con Andalucía. Y bien sabido es que Andalucía soporta muchas cosas, pero no la mentira. Y que, en estos tiempos canallas, todas las administraciones autonómicas han metido la tijera. Y vosotros igual, de un modo u otro. Pero lo habéis negado o disimulado. Y habéis puesto un tapón en la boca de los que lo sabían: los excelentes profesionales sanitarios de que goza la Sanidad Andaluza. Un tapón de miedo, como acaba de denunciar Javier Caraballo en Matacán ("el colapso sanitario no es solo andaluz; el miedo sí").

Porque, sorprendentemente, el médico de la Pública es muy intimidable, como descubristeis hace tiempo. Media vida en precario, ya me diréis ("a ver si te renuevo, a ver en las oposiciones..."). Y la otra en la manos de tu jefe - puesto a dedo por el régimen, por cierto -. Que si eres cirujano, te echo del quirófano y eres nada en tres años. Y si eres clínico, te postergo o te relego: a un rincón, castigao. Un mindundi. ¿Que exagero? Pregunten. Así se construye la quintaesencia del tercer Sistema de Salud más eficiente del mundo, después de Hong-Kong y Singapur, de purito cangue. María Jesús Montero lo tuvo claro, la mujer. Un ejército, disciplina férrea y sea como sea - como lo de las herencias -. Interiorizando lo de "el que se mueva, no sale en la foto", y el "no descansaré hasta que el médico lleve alpargatas", de Alfonso Guerra. Y la cosa funcionó, en muchos aspectos, oiga. Solo que tuvo algunos efectos colaterales.

Recorto, pero lo niego. Y a ver quien es el guapo que abre la boquita. Es por eso por lo que apoyé a Jesús Candel desde el principio. Pero se acabó el miedo. Échame, si tienes valor. Es por eso por lo que se te extiende la protesta, y más y más se animan a salir a la calle y dar la cara. Tus acólitos ya no pueden negar lo innegable, Susana. ¿Van a decir que es manipulación en todas partes? ¿Que el colegio médico de Granada mueve una manifestación en Sevilla llena de banderas republicanas, sindicales y del SAT? ¿No sería mejor admitir que vuestro diseño sanitario ha sido erróneo de arriba a abajo, durante años? 

Errónea vuestra sempiterna postergación de la Atención Primaria, erróneo vuestro trato paternalista a la ciudadanía, errónea vuestra confección de prioridades y estrategias, erróneos vuestro cálculos y erróneo vuestro concepto de lo que es una verdadera política de Recursos Humanos en un Servicio de Salud, basada en la cooperación y la estimulación, y NUNCA en la intimidación. 

Pero tú no sabes nada. No quieres saber nada de todo esto. Es más, creo que no puedes saber nada porque tu esquema mental solo alcanza para la puñalá trapera y la escalada orgánica. No sé si lo conseguirás o no. Llegaste a presidir una Comunidad Autónoma más extensa y poblada que muchas naciones sobre la base no del mérito o la trayectoria, sino de la maniobra artera y la conjura palaciega. Viendo a Trump, pienso que a lo mejor tengo suerte contigo, la verdad. Y que, con las mismas artes, a lo mejor llegas a presidir el gobierno de España. Ya te digo, que nada me sorprende en unos tiempos en que se hunden los hospitales británicos y amenaza Marine Le Pen.

Solo me consuela una cosa: el ser tan minúsculo, que ni tu desprecio o venganza merezco.

Buenos días tengas, presidenta. Y traduce esto: "Quo non ascendet?"

@frelimpio