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martes, 31 de enero de 2017

Susana Diaz: Aplacar el Frente Interno. Como Sea.



 Hola Susana;

¿Qué tal, mujer? Mira, te escribo para felicitarte. Acabas de tomar la decisión correcta. Un poco tarde, pero acertada. No será que no te lo dije en varios tuits y posts precedentes: que las aguas del Darro y del Genil bajan tumultuosas, que dice el refrán que cuando el río suena, agua lleva, y que la riada blanca amenaza con inundar a toda Andalucía. Te hiciste la sorda y ahí nos tenías, empantanados.

Te lo podría agradecer, si fuera pelota. Los tendrás a manojitos; no me cabe la menor duda. No lo esperarás del que firma, que se inspiró siempre en el mejor Cyrano:

"¿Qué quieres que haga? 
¿Buscar un protector, un amo tal vez?
¿Y como hiedra oscura que sobre la pared

medrando sibilina y con adulación
cambiar de camisa para obtener posición?"
 
Mal ejemplo tomé, que acabó el pobre abatido de un trancazo traicionero después de su postrer parlamento, el mejor, el más sentido, el declamado ante su amor imposible después de tantos años, minutos antes de morir.

Pero yo no quería aburrir con mis inspiraciones. Quiero entretenerte mejor con un relato ameno de humanas pasiones. Pasión por el poder: por conseguirlo y por mantenerlo. Por obtener una cuota mayor, y administrarla con mayor audacia. Fue por eso por lo que te comparé con clásicos en el menester, con Ricardo III y con Macbeth. Y en ello percibo tu carrera calculada.

Tienes miedo, y se te nota. Tienes jindama, y tienes de qué. 

Martes - hoy- , sesión de gobierno de la Junta. Pareces Enrique VIII, dos buenas cabezas para el patíbulo - político, se entiende -: el gerente del SAS y el popularísimo Martín Blanco. Y, con ello, la derogación - "nunca mais" - de los decretos de fusión en Huelva y Granada. ¿Reflexión? ¿Reconsideración? ¡Quia!

Te dije en "La Mancha de Aceite" que la política del SAS había sido errónea. Y la cabeza responsable no está aún en el patíbulo - político -, sino administrando las finanzas de todos los andaluces. Que bien que te la encerraste en el cuarto de baño para urgirle que te librara de los ríos humanos de Granada. También te profeticé que la mancha se te extendía, y los hechos vinieron a darme la razón. Tiraron los tuyos del viejo manual de negociaciones sindicales, y encallaron hace días. Pero no es uso y costumbre del régimen hacer pagar por el error o la mala política o gestión. No obedece a esto que las cabezas estén clavadas en las picas - políticas, se entiende -. Obedece a una dinámica diferente. Una dinámica elemental, muy tuya. Muy shakespeariana.

Tienes miedo, y se te nota. Tienes jindama, y tienes de qué.

No se trata solo de Jesús Candel y su nariz de payaso. No se trata de los miles de granadinos en la calle, una vez y otra. No se trata de los onubenses, los sevillanos y los malagueños. Tampoco se trata de los almerienses, que acaban de aparecer en escena. No se trata de camas hospitalarias y ambulancias, de urgencias y de listas de espera. Que eso se maquilla de una forma u otra, y se desmiente una y otra vez. Lo que haga falta. Para eso se pintan solos tus corifeos.

De lo que se trata es que la primarias del PSOE se te ponen cuesta arriba, que no te presentarás tú solita, por aclamación, en Andalucía, como sueles, la sonrisa de oreja a oreja. Que el Pedro Sánchez El Empecinado está vivo y coleando, y va a dar la batalla a cara de perro. Y que, hoy por hoy, tiene el respaldo de la mayor parte de la militancia. Y que plantó sus reales en Dos Hermanas, de la mano de Quico Toscano, y reventó el auditorio. Cómete eso, Susana, que mataste al rey Duncan, pero que ahí vuelve Malcolm a por su corona. Solo que, en este caso, Duncan y Malcolm son la misma persona. Y que, por si fuera poco, Patxi López dice que no es tu hombre de paja, y que no se retira. Que pelearás a brazo partido, sin hombre interpuesto. A ver tu programa y tus argumentos. Porque, de tus triquiñuelas, estaremos más que atentos.

Y que, en esas, lo último es tener un frente interno, los espirimanes y los cuchillos cachicuernos. ¿Cabezas? ¡La que hagan falta! ¿Fusiones? ¡Ni pa sus muertos!

Enhorabuena, Susana: acabas de mostrar lo que te interesa, realmente. 

Y a nosotros, lo que nos interesa, también: que no hay gobernante, ni credo, ni programa, ni ideas. Lo que sabíamos, a fin de cuentas: una inmensa ambición. Un porque yo lo valgo, y no se discute más.

Pues me parece que te seguiré escribiendo, Susana.

@frelimpio

P.D. El mal sanitario va más allá de dos cabezas o las fusiones, Susana. Por si aún te interesa, pica aquí

 













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